Defendamos la Revolución Cubana. Basta de manipulación informativa Imprimir
Lunes, 05 de Abril de 2010 02:00

¿Pero quiénes son los genuinos "disidentes" cubanos, condenados en 2003? Los medios de comunicación los presenta como presos políticos o presos de conciencia, es decir, individuos encarcelados porque tenían diferentes ideas políticas. Sin embargo, en su día fueron encarcelados (sólo permanecen unos 50 en la cárcel) no por delitos de opinión, sino por su colaboración directa con EEUU, espionaje y terrorismo. No podemos olvidar que EEUU mantiene un duro bloqueo económico sobre la isla, que está en la lista de países que "apoyan el terrorismo" a pesar de que reconocen que "ya no apoya a movimientos armados en América Latina y tampoco en otras regiones". En la práctica el gigante norteamericano mantiene una guerra abierta no declarada con Cuba. Sólo entre los años 2007 y 2008, EEUU destinó 45,7 millones de dólares para los llamados "disidentes", y otros 100 para organizaciones norteamericanas que actúan, en muchos casos, como intermediarios con los contrarrevolucionarios.

El 23 de febrero moría el preso cubano Orlando Zapata tras 80 días de ayuno voluntario. Su muerte fue el pistoletazo de salida de una campaña de los medios de comunicación burgueses de todo el mundo para desacreditar a la revolución cubana.


Según estos medios, Orlando Zapata era un preso político que se puso en huelga de hambre para reivindicar mejoras en las condiciones carcelarias de los demás presos políticos. Se ha afirmado que pertenecía al grupo de 75 disidentes detenidos y juzgados en 2003. Algunos periodistas han declarado que incluso fue torturado durante su huelga de hambre y que el gobierno cubano dejó que muriera. Tras su muerte, otro preso, Guillermo Fariñas inicio su 23ª huelga de hambre y a partir del 15 de marzo le tocó el turno a las protestas de las Damas Blancas, las familiares de los 75 de 2003. Estas mujeres organizaron durante toda la semana una marcha diaria por el centro de La Habana reivindicando la libertad de los presos políticos. En todos estos acontecimientos desde los noticieros y las editoriales de los periódicos se insistía en una idea: en Cuba no se respetan los derechos humanos. Zapatero también se sumó al coro de "los demócratas" exigiendo a Cuba que respete los derechos humanos. El actor Willy Toledo sufrió en sus carnes todo un linchamiento mediático por tratar de contradecir la versión "oficial" de lo sucedido en Cuba.

Hasta aquí los planteamientos, y el lenguaje, de las grandes corporaciones de la información, que nunca han ocultado su odio a la Revolución cubana. ¿Pero qué sucedió realmente?


Zapata, Fariñas y las Damas de Blanco

Para empezar Orlando Zapata no era un preso político, sino un preso común. De hecho los cargos por los que estaba en prisión no parecen propios de un activista político pro derechos humanos como se le ha tratado de presentar. Actualmente estaba en la cárcel condenado a 25 años de prisión porque en 2004 se le acusó de desorden público, desacato y resistencia. Pero su carrera delictiva empieza en 1990, a partir de entonces fue juzgado y condenado por delitos como alteración del orden, daños, resistencia, dos cargos de estafa, exhibicionismo público, lesiones y tenencia de armas blancas... ya dentro de los penales se caracterizó por agresiones a los funcionarios de prisiones.

En cuanto a la asistencia sanitaria que recibió, la propia madre de Zapata, en conversaciones mantenidas con un grupo contrarrevolucionario de Miami hechas públicas por la televisión cubana, dijo que los médicos cubanos "vinieron a analizar la salud de Zapata y nos explicaron que era muy crítica, crítica, y que están haciendo todo lo posible para salvar a Zapata, que ya tenían preparado un riñón por si acaso le fallaba el suyo, que ellos van a luchar hasta lo último. Y estaban los médicos del CIMEQ, los mejores médicos, tratando de darle la vida a Orlando".

Orlando Zapata no formaba parte del grupo de 75 disidentes condenados en 2003. Su vínculo con la contrarrevolución comenzó dentro de la cárcel. Todo parece indicar que la huelga de hambre fue instigada y alentada por los grupos contrarrevolucionarios de Miami.

Con respecto a Fariñas, algunos extractos de la entrevista concedida a El Pais el 2 de marzo, son bastante elocuentes sobre las características de una persona que lleva a sus espaldas 23 huelgas de hambre: "P.- ¿Usted quiere morirse? R.- (Silencio)... Sí, me quiero morir. Ya es hora de que el mundo se percate de que este Gobierno es cruel, y hay momentos en la historia de los países en que tiene que haber mártires (...) P.- ¿Usted quiere convertirse en mártir conscientemente? R.- Hasta los psicólogos del Ministerio del Interior dicen que es mi perfil: yo tengo alta vocación de mártir (...)".

Por último, merece la pena hablar sobre las Damas de Blanco. Las componentes de este grupo reciben una compensación de 1.500 dólares al mes (cien veces más que el salario medio cubano) por parte de una organización contrarrevolucionaria de Florida. En mayo de 2008 las principales dirigentes de las Damas de Blanco mantuvieran una videoconferencia con el entonces presidente de EEUU George Bush firme partidario del derrocamiento (armado si era preciso) del gobierno cubano. Martha Beatriz Roque, una de las principales Damas de Blanco, se ha pronunciado abiertamente a favor del mantenimiento del bloqueo. También afirmó durante una conversación telefónica grabada por los servicios de inteligencia cubanos que poco le importaba si EEUU invadía Cuba.

La actuación de las Damas de Blanco era una provocación que buscaba conscientemente la represión del gobierno para así levantar una nueva carta de acusación contra la revolución. Fue orquestada y dirigida por  el  imperialismo. De  hecho en los videos de las marchas se distinguen a destacados diplomáticos alemanes y checos. Sin embargo les está saliendo mal: sobre la "represión" que han sufrido las Damas de Blanco por parte de la policía cubana, las imágenes hablan por sí solas. Sólo tenemos que comparar la actuación de las mujeres agentes trasladando a estas gusanas a un autobús, con las intervenciones "democráticas" de la policía española o de cualquier otro país capitalista, disolviendo manifestaciones, golpeando o disparando contra los manifestantes, piquetes, etc.

¿Pero quiénes son los genuinos "disidentes" cubanos, condenados en 2003? Los medios de comunicación los presenta como presos políticos o presos de conciencia, es decir, individuos encarcelados porque tenían diferentes ideas políticas. Sin embargo, en su día fueron encarcelados (sólo permanecen unos 50 en la cárcel) no por delitos de opinión, sino por su colaboración directa con EEUU, espionaje y terrorismo. No podemos olvidar que EEUU mantiene un duro bloqueo económico sobre la isla, que está en la lista de países que "apoyan el terrorismo" a pesar de que reconocen que "ya no apoya a movimientos armados en América Latina y tampoco en otras regiones". En la práctica el gigante norteamericano mantiene una guerra abierta no declarada con Cuba. Sólo entre los años 2007 y 2008, EEUU destinó 45,7 millones de dólares para los llamados "disidentes", y otros 100 para organizaciones norteamericanas que actúan, en muchos casos, como intermediarios con los contrarrevolucionarios.


Doble rasero

Pero encarcelar a espías y traidores no es patrimonio exclusivo de Cuba. El Código Penal español, por mencionar un ejemplo entre muchos, castiga con pena de 4 a 8 años a quienes "mantuvieran relaciones de inteligencia o relación de cualquier género con gobiernos extranjeros (...) con el fin de perjudicar la autoridad del Estado o comprometer la dignidad o los intereses vitales de España". La prensa burguesa española cita constantemente a Amnistía Internacional cuando esta habla de Cuba, pero se olvidan de mencionar los informes de esta ONG sobre la situación en el Estado español, en el que se evidencia que los malos tratos de personas detenidas a manos de agentes del Estado es una práctica extendida y persistente.

Los marxistas debemos reivindicar el derecho de Cuba a defenderse de las agresiones del imperialismo. No podemos olvidar que mientras que los medios de comunicación disparan chorros de tinta contra la revolución cubana y los supuestos "presos políticos", EEUU mantiene en prisión a los Cinco héroes de Miami. Su misión era la de penetrar en los grupos reaccionarios anticubanos que operan impunemente en Miami y sacar a la luz sus planes contra la revolución cubana. Fueron sentenciados en un amañado juicio a penas de entre 15 años hasta doble cadena perpetua y son mantenidos en prisión pese a que un panel de jueces de la Corte de Apelaciones de Atlanta anuló en 2005 las condenas y el proceso realizado.


¿De qué democracia estamos hablando?

Realmente el único objetivo de esta campaña orquestada por el imperialismo es acelerar la contrarrevolución capitalista en Cuba. A los imperialistas, lo que les molesta de Cuba no es que haya más o menos democracia, ni más o menos represión. El imperialismo norteamericano es la maquinaria más represiva y salvaje de la historia de la humanidad, y no está en condiciones de dar lecciones de democracia a nadie. Lo que les molesta de Cuba es que la isla no esté sometida a sus intereses políticos y económicos; y el hecho de que la revolución cubana y la supresión del capitalismo en la isla represente un referente para millones de trabajadores y jóvenes en todo el mundo, particularmente en América Latina. Con esa referente es con lo que quieren acabar y eso es lo que mueve todas sus acciones. Este el punto central y cualquier otra interpretación de la campaña que está desarrollando el imperialismo lleva a una postura equivocada y reaccionaria.

Además, ¿de qué democracia estamos hablando? La democracia burguesa no es más que una hoja de parra en la que se puede opinar de casi todo, siempre y cuando las decisiones verdaderamente importantes las tomen los consejos de administración de la banca, los monopolios y las multinacionales. Esta no es la "democracia" que defendemos para Cuba.

El control obrero en las fábricas, la revocabilidad de los cargos del Estado a todos los niveles, la rotatividad en las funciones administrativas, información y participación de las masas en todas las esferas de decisión, la lucha contra el incremento de las diferencias salariales... ideas clara y extensamente desarrolladas por Lenin en El Estado y la revolución es el modelo en el que nos inspiramos. El Che enfatizaba mucho en la importancia de la participación y la necesidad de combatir férreamente el burocratismo, dedicando muchos de sus escritos, discursos y gestos a luchar por este punto. La lucha por la democracia obrera y por la extensión de la revolución socialista es la única vía para desarrollar la revolución, solucionar los problemas que afectan a la mayoría de los cubanos.


Fuentes:

www.kaosenlared.net/cuba.

www.es.amnesty.org/paises/espana/tortura-y-malos-tratos/.

www.rebelion.org/noticia.php?id=68292.

www.cubainformacion.tv/