banner-afiliacion
¡Apóyanos económicamente!

Cuenta Corriente de Manos Fuera de Venezuela:
0182 0975 59 0201557472 (BBVA)

logo-IR-en-mFV

logo_FFE_redondo

logo_redondo_se

cmr_banner_bueno

dvdnovolveran_web

En defensa de la revolución venezolana PDF Imprimir E-mail
Lunes, 05 de Abril de 2010 02:00

La revolución venezolana ha dividido las aguas de la política en todo el mundo. Esa es su gran virtud: poner a la orden del día la necesidad de luchar contra el capitalismo y por el socialismo, no en una discusión cerrada en cuatro paredes sino en la acción cotidiana de millones de trabajadores, campesinos, estudiantes que luchan por una vida mejor. Basta ver algunos datos para darnos una idea de que, aunque incompleta, la revolución ha mejorado las condiciones de vida de su pueblo: “la pobreza gracias a la gestión del Gobierno Bolivariano, bajó al 23% durante el segundo semestre de 2009, cuando en 1996 alcanzó hasta el 70%, con una pobreza extrema del 40%, y una inflación récord del 103%, bajo la gestión del entonces jefe de Estado Rafael Caldera”, según el presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Nuevamente los enemigos de la revolución en Latinoamérica vuelven a la carga, esta vez bajo la forma de acusaciones al gobierno de Chávez de “complicidad con el terrorismo”. A raíz de un auto del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, la burguesía española dio la orden: en todo el mes de marzo se publicaron miles de líneas para “demostrar” que Venezuela encubre a ETA y a las FARC. Ya no se trata de los delirios de la derecha más extrema. Un periódico “progresista” como El País publica artículos con títulos como estos: “Los amigos ´abertzales´ de Hugo Chávez” o “Venezuela, el gran ´balneario´ de ETA”. Hasta la  “prensa seria” descarga artillería a discreción para difamar el proceso revolucionario que da tantos dolores de cabeza al imperialismo mundial.


    La revolución venezolana ha dividido las aguas de la política en todo el mundo. Esa es su gran virtud: poner a la orden del día la necesidad de luchar contra el capitalismo y por el socialismo, no en una discusión cerrada en cuatro paredes sino en la acción cotidiana de millones de trabajadores, campesinos, estudiantes que luchan por una vida mejor. Basta ver algunos datos para darnos una idea de que, aunque incompleta, la revolución ha mejorado las condiciones de vida de su pueblo: “la pobreza gracias a la gestión del Gobierno Bolivariano, bajó al 23% durante el segundo semestre de 2009, cuando en 1996 alcanzó hasta el 70%, con una pobreza extrema del 40%, y una inflación récord del 103%, bajo la gestión del entonces jefe de Estado Rafael Caldera”, según el presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE).

    Por un lado estamos los que apoyamos y defendemos este proceso de cambio y por otro lado aquellos que no desean ver una revolución triunfante ni en Venezuela ni en ningún sitio. Los capitalistas, los explotadores, las aves de rapiña del imperialismo hacen la guerra contra los pobres que se levantan para luchar. Necesitan desprestigiar y caricaturizar lo que está ocurriendo en Venezuela para confundir al resto de oprimidos del mundo.

    La actual campaña de acoso utiliza el viejo sistema de criminalizar a dirigentes como Hugo Chávez. Para ello utilizan un ordenador portátil secuestrado en plena selva después de un bombardeo y que, según nos cuentan, contiene datos para reforzar la tesis de que en Venezuela se da refugio a etarras y guerrilleros de toda calaña. A partir de aquí surge el habitual coro de derechistas que nos ilustran con sus conocimientos y nos dicen que Venezuela es un “corredor para el narcotráfico”. Esta gente aprendió de Goebbels: “Repite una mentira mil veces y será verdad”. Pero el historial de estos señores ilustrados no es muy bueno. Baste recordar el Caracazo cuando el gobierno “democrático” de Carlos Andrés Pérez (apoyado por los capitalistas venezolanos y españoles) masacró a 3000 personas que salieron a la calle para protestar porque no tenían con qué alimentarse. Y sino un ejemplo más cercano en el tiempo: los juicios farsa de la guerra de Iraq, donde la intervención de los imperialistas produjo destrucción, caos, desolación y cerca de un millón muertos. ¿Alguien ha pagado por esos crímenes? Aznar, Blair, Bush…todos ellos siguen caminando por las calles como si nada. ¿Cuál es la diferencia? Las acusaciones sobre Chávez son conjeturas, los muertos del Caracazo e Iraq son reales.

    Por supuesto el PP y la derecha vasca salieron pronto a pedir explicaciones y de paso arremeter contra el gobierno de Zapatero para desgastarlo. Como siempre el papel más triste le ha tocado a la socialdemocracia ya que estos asuntos son como una patata muy caliente en sus manos y han cedido nuevamente a las presiones de la burguesía. De aquí a un tiempo veremos desfilar historias fantásticas en las páginas de los principales periódicos burgueses sobre terroristas que se pasean por Caracas para visitar a Chávez y solicitarle consejos. Este año habrá elecciones a la Asamblea Nacional. La oposición escuálida y el imperialismo apuestan a recuperar escaños con lo cual la campaña de desprestigio arreciará.

    Para terminar una perla: Felipe González en unas jornadas organizadas por la Universidad de Nueva York dijo: “el socialismo del siglo XXI impulsado por el presidente Hugo Chávez es una de las utopías regresivas que vemos aflorar por el mundo. En Venezuela hay un caudillismo rural militar con una manguera de petróleo.” Ya que se trata de un dirigente importante de la socialdemocracia debemos responderle: señor González, no se puede gobernar para dos amos a la vez y está claro que usted ha elegido. No intente disfrazar con palabras su salto al otro lado de la trinchera. Los marxistas defendemos la revolución en Venezuela, en Latinoamérica y en todo el mundo porque el capitalismo ya no sirve, está moribundo y personajes como usted intentan reavivarlo. Defendemos el socialismo, no el de los despachos y los consejos de administración, ese socialismo inofensivo y aceptable para los explotadores. Luchamos por la transformación de la sociedad para acabar con el dominio del capital y de los burócratas como usted. Y para ello los oprimidos necesitamos construir un partido revolucionario internacional.


¡Viva la revolución venezolana!

¡Viva la lucha de los pueblos oprimidos!

¡Únete a la Corriente Marxista Revolucionaria!