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El Gran Polo Patriótico, la unidad del movimiento revolucionario y la reelección de Chávez PDF Imprimir E-mail
Escrito por Declaración de la CMR   
Sábado, 19 de Noviembre de 2011 00:00
chavez_con_masasEl llamamiento por parte del Presidente Chávez a los movimientos sociales y colectivos revolucionarios de base a conformar del Gran Polo Patriótico ha movilizado a miles de activistas revolucionarios conscientes de la importancia de una victoria aplastante en las elecciones presidenciales del 7 de Octubre de 2012.

Esos centenares de miles de revolucionarios que hemos respondido una vez más al llamado del comandante lo hacemos esperando que el Polo Patriótico se convierta en un Frente unitario de lucha y acción revolucionaria que, junto al objetivo evidente de garantizar la reelección, sirva para defender y completar la revolución, acabando con los problemas que desde hace tiempo amenazan a ésta.

Desde la CMR siempre hemos defendido que es posible recuperar a esos sectores que -cansados del burocratismo, la corrupción y de no ver resueltos sus problemas- se han abstenido en las últimas convocatorias electorales e, incluso, aumentar más aún los 7, 3 millones de votos alcanzados en 2006. Pero sólo hay un modo de hacerlo: acabando con el control del Estado y la economía por parte de los capitalistas y burócratas y construyendo una economía y un Estado socialistas que resuelvan los problemas del pueblo.

Los miles de colectivos y centenares de miles de activistas que nos hemos incorporado al Polo Patriótico debemos empezar ya el trabajo para ganar la nueva batalla entre revolución y contrarrevolución del 7 de Octubre de 2012 y reelegir al Presidente Chávez. Para lograrlo debemos luchar, no después de esa victoria sino desde ahora mismo, por derrotar tanto a los capitalistas como a la quinta columna burocrática y acabar con prácticas como el sabotaje a las medidas revolucionarias que toma el presidente, la corrupción, el burocratismo, la negativa a ejecutar expropiaciones de tierras o fábricas (o la ejecución de éstas de manera diferente a cómo el pueblo y el Presidente esperan), la no discusión de los contratos colectivos en las empresas públicas, el sabotaje al control obrero, la criminalización de las luchas populares, el despido y persecución de sindicalistas y otros luchadores sociales (como vemos en Toyota, Mitsubishi- donde la multinacional imperialista con la connivencia del Ministerio de Trabajo lleva más de 400 trabajadores despedidos y ahora pretende encarcelar a 7 de ellos…). Sin acabar con los ataques a los derechos de los trabajadores, los incumplimientos de compromisos con el pueblo, las pequeñas y grandes corruptelas, etc., será imposible recuperar la moral y confianza de las bases revolucionarias y movilizarlas al nivel que necesitamos.

Durante este año hemos visto diferentes movilizaciones planteando la defensa y profundización de la Revolución y la lucha contra el sabotaje capitalista y burocrático. Estas movilizaciones, organizadas de manera independiente y unitaria por distintos colectivos revolucionarios, desde la base y sin medios ni apoyo oficial han mostrado la voluntad de la lucha que existe entre las bases: marchas del 31 de marzo (convocada por la UNETE y el movimiento de delegados de prevención y salud laboral), marcha del 7 de julio organizada por el Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora, ANMCLA, el Movimiento de Pobladores y la UNETE en defensa de la Revolución pero también contra el burocratismo, el sicariato y la criminalización de las luchas populares), marcha del 26 de Julio organizada por el Movimiento por el Control Obrero, etc.

También vemos como trabajadores de empresas nacionalizadas o expropiadas (Abastos Bicentenario, Invepal, Maprinca, Vivex, y otras muchas) se han movilizado demandando que de verdad se aplique el control obrero y se recupere el proyecto revolucionario original que plantearon los trabajadores y el propio Presidente Chávez, y que está siendo saboteado por la burocracia. A estas demandas se unen reivindicaciones particulares de cada colectivo que deben ser satisfechas urgentemente: discusión del contrato colectivo, prestaciones sociales, planes de vivienda, desarrollo en las fábricas de las misiones sociales, ejecución de reenganches, etc. La mayoría de las reivindicaciones planteadas en cada una de estas marchas siguen pendientes.

En estos momentos la UNETE –tal como proponíamos los marxistas de la CMR desde hace tiempo- ha convocado una nueva marcha unitaria nacional y está llamando a los distintos movimientos sociales a unirse, incorporando sus reivindicaciones y propuestas. Inicialmente se convocó esta marcha para el 27 de Octubre pero finalmente se ha pospuesto para el 10 de Noviembre. Desde la CMR llamamos a todos los revolucionarios que participamos en el Polo Patriótico a apoyar esta marcha, participar en ella masivamente y garantizar que después de su realización damos continuidad a la lucha con un plan de movilizaciones unitario que no pare hasta lograr las justas reivindicaciones obreras, campesinas y populares y resolver los problemas que enfrentamos.

Los marxistas de la CMR dentro del equipo nacional de dirección de la UNETE proponemos al conjunto de corrientes que hacen vida en esta central sindical llamar al resto de corrientes del movimiento obrero comprometidas con la Revolución, al Movimiento por el Control Obrero, a los delegados de prevención y salud laboral, a otros sectores revolucionarios como los pobladores, campesinos, etc., así como al conjunto de colectivos que formamos parte del Polo Patriótico, a organizar un congreso unitario donde elaborar un programa que recoja las reivindicaciones de cada uno de los sectores que constituimos la base social de la Revolución, y discuta y apruebe ese plan de movilización unitaria que no se detenga hasta lograrlas.

Desde nuestro punto de vista el objetivo de ese proceso de lucha debe ser acabar con el poder de los capitalistas y la quinta columna burocrática que amenazan a la Revolución y construir un Estado revolucionario dirigido por los trabajadores y el pueblo mediante los consejos de trabajadores, de campesinos y comunales e instaurar una economía socialista planificada democráticamente.